Espíritu aventurero
ESPÍRITU AVENTURERO
Vitalidad
“Esta casa desprende pasión por la vida, aventura… pero también equilibrio y serenidad”
Nuestra misión fue ayudar a Ane a dar funcionalidad a este rincón, eligiendo los elementos adecuados que transmitiesen su esencia y la de su casa.
Esta pareja de viajeros empedernidos tiene una bonita y luminosa casa, con una decoración muy cuidada y llena de objetos y recuerdos que cuentan historias.
Su base en tonos neutros, es perfecta para que todos esos elementos destaquen y para poder, en un momento dado, llenar de color y de chispa un rincón como éste. Un recibidor con personalidad propia, gracias un papel pintado muy especial, de Marengo Santurtzi, que define a la perfección la vitalidad que ellos transmiten, sobre todo Ane.
Estas fueron las claves:
Acompañar a ese espectacular papel pintado. Él es el protagonista de este rincón, así que había que elegir elementos que tuvieran presencia, que no se perdiesen en su estampado y que, a la vez, armonizasen con él. Los tonos neutros y materiales naturales, como la madera, el bambú y el ratán funcionarían a la perfección, y serían los mejores compañeros de viaje de los preciosos motivos inspirados en la naturaleza del papel.
El mobiliario y accesorios debían acompañar al estilo de la casa, ¡¡es algo que nunca perdemos de vista!! Por eso, como ejemplo, el tono de la madera del banco está elegido para que combine con otras piezas del mobiliario de la casa.
La funcionalidad. Un banco para calzarse y descalzarse (frente a él tienen un módulo zapatero) espejo para una última miradita y un perchero… ¡no puede faltar! ¿Un TRUQUI de decoradora? Tener siempre algo colgado, un foulard que combine con el papel pintado por ejemplo, un bolso especial… a Ane le encantaba la idea de tener una guirnalda con luces. Este elemento aportará volumen, sensación de hogar, (o casa vivida, como nos gusta decir a nosotras) y crea un nexo de unión entre banco, perchero y espejo
Los textiles. La alfombra y el cojín, además de su carácter decorativo, aportan armonía, combinando con el papel pintado, calidez, y esa dosis de confort que necesitan a la hora de calzarse y descalzarse.
¿El resultado? Un recibidor que tiene sin duda la esencia de los que lo viven cada día, que les llena de energía antes de salir, y les arranca una sonrisa al volver a casa, después de un día probablemente agotador.

